martes, 6 de diciembre de 2011

Unamuno


A propósito de la pereza mental del dogmatismo que lo presiona para que de soluciones ya,  Unamuno responde:
Mi empeño ha sido, es y será que los que me lean, piensen y mediten en las cosas
fundamentales, y no ha sido nunca el de darles pensamientos hechos. Yo he buscado
siempre agitar, y, a lo sumo, sugerir, más que instruir. Si yo vendo pan, no es pan, sino
levadura o fermento (Mi religión y otros ensayos, 1910). 
A mi también me gusta agitar. Sin duda el vivir concientes de que no tenemos respuestas es angustioso, pero al igual que Unamuno,  prefiero la angustia a la desidia.  Y no es sacrificio ni ascetismo Es una cuestión de puro placer

No hay comentarios:

Publicar un comentario